Mons. Luis Morgan Casey

Obispo Emerito

Mons. Luis Morgan Casey

Nacido en Misiuri Potosi, EEUU

Ordenado sacerdote para la

Arquidiócesis Católica Romana de Saint Louis el 7 de abril de 1962.

Ordenación  Episcopal en Riberalta – Beni

Av. Antenor Vazquez y Juan Alberdi

Dr. Antonio Vaca Díez 116

Telefono: 3-852-3432

 

Luis Morgan Casey nació el 23 de junio de 1935 en la localidad de Potosí, Missouri (Estados Unidos).

Dos hermanos: Antony (Director de comisión para los discapacitados de una provincia de Missouri) y Faherty (ya fallecido).

Hijo mayor de Antony Casey y Margaret Pinkley, los dos ya fallecidos.

Hizo la escuela básica en el colegio fiscal de Potosí (Missouri). Cursó la secundaria en el Seminario Preparatorio de San Luís y luego ingresó a la Universidad y asistió al Kenrick Seminario de San Luís.

Fue ordenado sacerdote de la Arquidiócesis de Saint Louis el 7 de abril de 1962.

De 1962 a 1965 fue vicario cooperador en la parroquia de Santa María Magdalena en San Luís.

Luis Casey Misionero en Bolivia

En 1965 fue destinado a las misiones de San Luís en Bolivia y Chile. De 1965 a 1966 hizo estudios de español y Aymara en Cochabamba y trabajó en la parroquia de María Reina en la ciudad de La Paz.

En 1967 fue destinado a la parroquia de San Agustín (Viacha) como vicario comprador y después como párroco.

Fundó el hospital de Viacha y trabajó con las comunidades aymaras; con otros dos misioneros empezó el seminario San Jerónimo en La Paz, donde fue Profesor, Director y Rector.

Episcopado de monseñor Luis Casey

El 3 de noviembre de 1983, Casey fue nombrado obispo obispo auxiliar de la Arquidiócesis de La Paz (titular de Mirbiarca) y fue consagrado obispo en Viacha el 28 de enero de 1984.

Fue obispo auxiliar de La Paz, vicario de El Alto, La Paz y la zona norte del altiplano mientras seguía su trabajo en el Seminario de La Paz.

El 18 de enero de 1988, Casey fue nombrado Vicario Apostólico de Pando y ejerció este servicio hasta el 2 de febrero de 2013, cuando el Papa aceptó su renuncia por motivos de edad.

Tomó posesión como Obispo del Vicariato de Pando el 15 de junio de 1988.

En la conferencia episcopal boliviana fue elegido varias veces como Presidente de la comisión económica y también ha sido presidente de la comisión de pastoral social y presidente de cáritas boliviana.

Obras de monseñor Luis Casey en Pando

Sus obras realizadas en el Vicariato de Pando fueron muchas y entre ellas señalamos:

  •  creación de la Misión en Palma Flor el año 1994. (Carretera a Santa Rosa)
  •  impulsó el trabajo pastoral y de evangelización en Porvenir y Puerto Rico (Pando)
  •  erección de la Parroquia Cristo Rey el año 1998.
  • Construcción e inauguración de la Catedral NSC en Riberalta el año 1999.
  •  Construcción e inauguración del colegio de Fe y Alegría “Nuestra Señora del Pilar” en Cobija el año 2003.
  •  Construcción e inauguración del centro de retiro “San Luís” en Tumichucua, iniciado el 2002 y terminado el 2003.
  •  Construcción e inauguración del colegio de fe y alegría “San José Obrero” en Riberalta el año 2004.
  •  Erección de la parroquia Jesús Nazareno en Puerto Rico, Pando, el año 2005.
  •  Construcción del colegio de fe y alegría “Nuestra Señora del Carmen” en Riberalta. Iniciado el 2005 e inaugurado en julio de 2006.
  •  Construcción del nuevo edificio para Radio San Miguel el año 2005, e inaugurado el 13 de enero de 2007.
  •  Construcción del coliseo para el colegio san José Obrero. Fue inaugurado el 28 de Abril de 2007.
  •  Construcción del coliseo para el colegio Nuestra Señora de Carmen, inaugurado en abril de 2008.
  •  Construcción del coliseo para el colegio Nuestra Señora del Pilar, en Villa Bush, Pando, inaugurado el año 2009.
  •  Reconstrucción del colegio de fe y alegría San José en Guayaramerín, iniciado el año 2008 e inaugurado a principios de 2009.
  •  Construcción del nuevo edificio para el Centro de Educación Alternativa “San Luís”, iniciado el 2009 e inaugurado el 21 de mayo de 2010.
  •  Construcción de varias capillas en diferentes barrios de Riberalta y otras poblaciones del vicariato.

 


Nota relacionada: Los Obispos de Bolivia

Presentamos también un artículo difundido el 1 de mayo 2011 en el Periódico La Prensa con una semblanza de este obispo misionero.

Sobre lunas y lunáticos

por Pedro Shimose
1 de mayo de 2011

En el estado de Missouri, en Estados Unidos, hay una pequeña ciudad de 2.700 habitantes llamada Potosí… La referencia hispana es manifiesta en ciudades llamadas De Soto, México, Bolívar y Potosí, pueblo natal de monseñor Luis M. Casey (Potosí, Miss., 23/06/1935), obispo del Vicariato de Pando desde hace 22 años. Luis M. Casey estudió en la Universidad de Saint Louis (Missouri) y en el Kenrick Seminary de Saint Louis.

Tres años después de ser ordenado sacerdote, eligió Bolivia como destino misional. Es plausible que, desde niño, el flamante cura de origen irlandés soñara con la Villa Imperial que hizo famosa la frase “¡Vale un Potosí!”, en alusión a la inmensa riqueza generada durante siglos por la explotación de la plata. En 1965 se plantó en Bolivia y estudió español y aimara en Cochabamba y La Paz.

Lo conocí hace 20 años, en Riberalta, y ya entonces le acompañaba la leyenda de su labor pastoral en el altiplano boliviano. Párroco en Viacha, obispo auxiliar de La Paz, vicario de El Alto y la zona norte del altiplano, profesor en el Seminario de La Paz, su obra apostólica nunca se desligó de la acción social. Fiel a su doctrina, se vio implicado en la defensa de los Derechos Humanos en tiempo de dictaduras y en 2008 no hizo otra cosa que seguir defendiéndolos. Condenó los enfrentamientos fratricidas en Porvenir y Cobija, y las persecuciones políticas en el departamento de Pando, su jurisdicción episcopal.

Sin embargo, estos hechos de orden temporal no son lo más importante de su obra; son meros accidentes en su titánica obra pastoral por la que se le quiere y respeta.

Jovial y activo, a pesar de las dolencias que lo aquejan desde hace tiempo, viste de paisano. En mangas de camisa, trabaja por la salud espiritual y material de su feligresía. Habla del alma humana y de su salvación, pero no deja de preocuparse por la suerte de los pobres. Gracias a la caridad de los católicos de todo el mundo ha construido catedrales, iglesias, escuelas, colegios, centros catequísticos, unidades ambulantes de sanidad y coliseos deportivos en Cobija, Puerto Rico, Tumichucua, Riberalta y Guayaramerín, pero esto no es lo relevante de su legado.

Lo importante es la firmeza de su fe cristiana que crece y se fortalece en la adversidad.

Después de 45 años de apostolado en Bolivia, mucho ha hecho este prelado por los indígenas, por los campesinos, por los siringueros y castañeros, por la educación de niños y jóvenes, la salud de los necesitados y la atención a los ancianos de la región, y mucho le queda por hacer. Enfermo de diabetes y con el corazón averiado por dos infartos, monseñor Casey sigue diciendo misa en este país muy suyo. Este potosino de Missouri que realmente ¡vale un Potosí!

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